Todos los tipos de estafas que te encuentras en Wallapop y otros sitios de compraventa entre particulares
Todos los
tipos de estafas que te encuentras en Wallapop y otros sitios de compraventa
entre particulares
15
Marzo 2021
EVA
RODRÍGUEZ DE LUIS@misstakanawa
Mi propósito para este año era comenzar a hacer uso
de las aplicaciones de compraventa de segunda mano, una buena forma de hacerse
con productos más baratos (o eso suponía) y al mismo deshacerme de cosas que no
uso, ganando así un dinerillo. Con esa premisa decidí renovar mi ordenador de
trabajo. Dicho y hecho: subí mi iMac de 2017 a Wallapop y a esperar. Spoiler: tras
sortear a curiosos, negociantes y hordas de timadores, lo vendí. Acompáñenme
al lado más oscuro de las apps de compraventa por porque está lleno
de estafas por internet (y fuera de ella).
Para la elaboración de este artículo hemos repetido
el procedimiento: mismas fotos, misma descripción, mismo precio y no solo
Wallapop, sino también la clásica Milanuncios, Vibbo y Letsgo. En cuestión de
segundos llegan los primeros interesados... y nos topamos con una estafa muy
popular en los últimos tiempos en este tipo de apps: la de DHL que nos contaron hace unos días en Genbeta.
Supuestos pagos
en metálico con DHL Express
El procedimiento es tal cual como narran nuestros
compañeros. Lo primero que hicieron fue ponerse en contacto conmigo para
preguntarme si seguía disponible y me facilitaron un email. Un consejo
antes de empezar: las aplicaciones proporcionan un marco para poder
interactuar con otras personas por lo que, en la medida de lo posible, mejor no
salirse de estos canales. Pero lo hago: le escribo a primera hora de la tarde.
En un par de horas obtengo respuesta.
Micheline Marine – nombre ficticio del estafador
que usaremos nosotros también – me explica que quiere realizar la transacción,
pero que me enviará el dinero en metálico a través de un supuesto
servicio de DHL, que al mismo tiempo que me entrega el dinero, recogerá el
ordenador. Me pide mi nombre, dirección, el precio y mi teléfono.
Digo que sí a todo y le envío mis datos personales
medio inventados. Incluso le subo cien euros más al precio. Le da lo mismo. Un
par de horas más tarde, me cuenta que todo ha sido un éxito salvo por un
pequeño detalle: en la supuesta DHL le han pedido 200 euros extra para
un seguro. Así, sin consultar con el vendedor, lo ha aceptado... ¿no pretenderá
que se lo pague? Según Micheline, pronto recibiré una notificación.
Y lo hago. Aquí os dejo el pantallazo. La dirección
del emisor es "@gmail.com" y no "@DHL.com" o similar – como
cabría esperar –, pero bien, seguimos adelante. Un dato me llama la
atención y decido presionarle un poco: ¡se ha dejado el nombre de mi
calle! ¿Cómo van a venir entonces a recoger el pedido y a entregarme el dinero?
Le pido por favor que lo modifique. Micheline me dice a los minutos que lo ha
hecho y que debería recibir un nuevo mensaje. Lo hago: esta vez sí, va a llegar
a la calle Xataka.
Es momento de hacer zoom a ese correo de la
supuesta DHL: descubrimos que para que el mensajero nos dé el sobre de
Micheline, hace falta introducir el número de tarjeta, el nombre del titular,
la fecha de caducidad y el CVC, todo lo necesario para operar con ella.
No soy la única, una rápida búsqueda en Twitter nos
devuelve el mismo modus operandi:
Cada vez me gusta más @wallapop.
Acabo de poner un artículo en venta y llevo cinco usuarios bloqueados y
denunciados, todos me van a pagar por sdelantado, por transferencia o DHL, solo
me piden que les envíe mi número de móvil, mi número de cuenta.
— Manuel Angel (@MdelValleReyes) January 15, 2020
Hola @wallapop una usuaria vuestra me está acosando por
vuestra app y whatsapp, la he bloqueado y reportado, pero creo que deberíais
tomar medidas, gracias pic.twitter.com/6TPJYhG2Yw
— Mariví 🦇♥ ∞ ♥ (@Marivi_29) November 28, 2019
Volume 90%
Transferencias
Casi al mismo tiempo recibo una notificación en
Wallapop. Nuria nos escribe desde Alicante y tiene necesidad urgente (sic)
de mi iMac, por lo que añade 50 euros sobre el precio. Menuda alegría te llevas
cuando sucede esto y al mismo otros usuarios te escriben ofreciendo una oferta
insultante, algo muy frecuente en estas aplicaciones. Nos cuenta Nuria que el
iMac será para su marido, que vive en Barcelona. Nos da su WhatsApp y nos pone
una condición: que el pago se realice mediante transferencia bancaria.
Y sucede algo sospechoso: el usuario ya no está disponible en la app.
Tras meter los datos de Nuria en nuestros contactos,
procedemos a hablar con ella. Llama la atención, aparte del castellano regulero que
emplea, que nos pregunte por el precio final y nos pida las fotos que pusimos
en Wallapop. ¿No me irás a regatear ahora, Nuria? Lo lógico y
normal sería pedir más fotos o vídeos para documentar el estado del ordenador,
pero a Nuria le valen las que había en el anuncio.
Le envío una foto y queda satisfecha. Ojo porque
nos asegura que nos enviará la dirección de su esposo después de transferir el
dinero y, sabedora de que pagar por transferencia no es la mejor idea, nos
dice una frase premonitoria "espero poder confiar en ti".
Como soy una mujer empática, le ofrezco Bizum como alternativa. Nanai. Y le
hago rabiar con un supuesto amigo que va a ir próximamente a Barcelona, por lo
que podría realizar la transacción en mano.
La hasta entonces cercana Nuria contesta con un
seco "Ok". ¿Habré hecho algo mal? De repente, veo que la foto de
Nuria desaparece del perfil y los mensajes no le llegan. Me da que a Nuria no
se lo vendo.
Una transferencia bancaria no es un buen método de
pago para este
tipo de transacciones. Como comprador, porque te la juegas a que el vendedor no
te envíe la mercancía. Pero si eres vendedor, tampoco te fíes: existe un plazo
de dos días para anular una transferencia, por lo que puedes enviar el paquete
y quedarte sin dinero y sin tu objeto.
La estafa nigeriana
Tras poner mi anuncio en las apps habituales de
compraventa entre particulares echaron el anzuelo con dos de los timos más
populares... que no los únicos, porque hay un clásico que no ha hecho acto acto
de presencia: la estafa nigeriana, que adquiere su nombre por la
supuesta ubicación del comprador.
En cuanto el comprador se pone en contacto contigo,
te ofrece una forma de contacto diferente a la del chat de la app – como ya
hemos visto en los casos anteriores, esta puede ser la primera señal para estar
alerta – , puede ser WhatsApp o el correo electrónico. A diferencia de los
compradores reales, que solemos preguntar mucho y pedir fotos en abundancia
para cerciorarnos del estado del producto en cuestión, aquí no nos pondrán
demasiadas pegas: lo quieren y además quieren que lo envíes a un país
lejano.
Puede ser Nigeria, pero también vale Italia, Países
Bajos, Londres... lo importante es que sea fuera de España y que la molestia
por enviar tu objeto fuera sirva como excusa para pagarnos un sobreprecio.
Y a partir de aquí, ofrecen dos formas de pago: la
transferencia bancaria o PayPal, una variante en la que profundizaremos en la
siguiente sección. En realidad, el modus operandi no cambia
mucho porque como veremos más adelante la confirmación de las supuestas
entidades financieras llegará pero... No lo sé Rick, parece falso.
Te piden que lo mandes a esta dirección o una
parecida y luego te mandan una foto como de que va camino al banco a hacer el
ingreso pic.twitter.com/tEZg4WVom2
— ✖️ ℂ𝕒𝕣𝕠𝕝𝕚𝕟𝕖 𝕊𝕨𝕠𝕣𝕕 ✖️ (@carolinaespada_) November 7, 2019
Carolina Espada – potencial víctima de esta estafa
– cuenta en su perfil de Twitter que los estafadores incluso enviaron fotos y
vídeos de cómo iban en coche a hacer la transferencia e incluso el
procedimiento en el banco. Un teatrillo. Tras completar la supuesta
transacción, nos llegará un email para confirmarla: aunque lo parezca, no procede
de PayPal o de tu banco, en este correo electrónico están suplantando su
identidad. Como vemos en esta captura, incluso con una certificación de la
Guardia Civil. Spoiler: esa transferencia nunca se ha producido.
Bueno, ya me ha "transferido" la pasta, a
la cuenta falsa. Joder que bien. El banco me ha mandado un correo. Voy a
ver pic.twitter.com/FlQz3jgcS6
— Ferranshow (@ferranshow) December 14, 2019
Curiosamente no podremos sacar el dinero – ni lo
veremos en nuestras cuentas bancarias o de PayPal – hasta que hagamos el envío
y detallemos el número de seguimiento. Si hemos enviado el paquete, nos
quedaremos sin él.
Pero la estafa no acaba aquí. Por si no fuera
suficiente, en algunas ocasiones también recibiremos un correo adicional de
"Paypal" o de "nuestro banco" explicando que el comprador
ingresó más dinero que el que acordasteis y que para liberar el total del dinero
es necesario que enviemos por Western Union la diferencia. Si lo hacemos, nos
quedaremos sin la mercancía y sin el dinero.
@wallapop he hecho una Venta pot wallapop y me indica
que debò ir a western Union para cobrar el dinero ingresando Mas dinero?
— Ispitz92 (@ispitz92) October 1, 2019
Western Union no es un método de pago para
transacciones comerciales, sino una forma de transferir fondos desde un
remitente a un destinatario. Como se detalla en su web "no ofrece un servicio de
fideicomiso o de cualquier tipo de política de protección de compra" y, en
caso de usarlo para subastas o compras online nos recuerda que "nunca
actúa como garante de la actuación de un comprador o un vendedor de
subastas".
Paypal
Hasta ahora hemos visto que la forma de pago
estrella para las estafas en Wallapop y similares son las transferencias, pero
incluso un modo de pago tan segura para las compras en internet como Paypal
propicia el escenario idóneo para una estafa.
El punto de partida no varía: un potencial
comprador que nos ofrece salir de la aplicación para conversar y, sin poner
reparos al precio de la venta o el estado del artículo, quiere comprarlo cuanto
antes. Cuenta con una baza: Paypal nos suena a seguro, así que accedemos. Si
cuando compramos en tiendas online lo usamos, ¿por qué no emplear
Paypal con un vendedor particular?
Si queremos enviar dinero a alguien a través de Paypal ,
hay dos formas diferentes de hacerlo. La más adecuada por una cuestión de
seguridad es la de "Pagar productos o servicios", ya que ofrece mayor
cobertura ante indicencias que puedan surgir durante la transacción. Eso sí,
tiene un coste del 3,4% + 0,35 euros del precio del artículo. Luego está la de "Enviar
dinero a amigos o familiares", más sencilla y sin coste adicional
pero también sin protección.
El potencial comprador va a ser una persona muy
maja que nos va a ofrecer ahorrarnos esa comisión, que duele especialmente en
artículos de poco valor, por lo que nos hará el favor de usar la última opción.
Tras realizar el pago, el estafador se esfuma y no podremos reclamar el
dinero.
Vengo a comentar esto en tw para que a nadie más le
pase. Hay una chica en wallapop (ha borrado el anuncio) que está vendiendo
photocards a 6 euros y este ha sido el resultado. Paypal no lo puede solucionar
por haber sido enviado a "familiares y amigos" pero ⬇️ pic.twitter.com/IG1sekLPdn
— jade ⁷ yoongi day🐱💜 (@moonlightbae) February 11, 2020
Es el caso que cuenta esta chica en Twitter,
aportando los datos de la estafadora, ya que al haber usado el modo
"Enviar dinero a amigos o familiares", Paypal no puede hacer
nada.
Bizum
Bizum se ha convertido en relativamente poco tiempo
en una de las aplicaciones favoritas y más extendidas para el ajuste
de cuentas, vamos, para que quien paga la ronda o el regalo grupal no
vaya persiguiendo a sus deudores, que no suelen llevar suelto.
Asimismo, también sirve para recibir o realizar
ingresos en tu cuenta sin necesidad de dinero en metálico o tarjeta, ya que
basta con tu cuenta corriente. Este servicio se ha extendido también como forma
de pago entre particulares y no se escapa de ser un lugar propicio
para las estafas.
Es habitual que los estafadores no solo nos
ofrezcan más dinero sino que también nos apremien para tratar de cerrar el
trato y que no lo pensemos mucho. Es en esta tesitura y tras cerrar el acuerdo
cuando nos pueden engañar simplemente valiéndose de las prisas y la lectura en
diagonal. Es tan simple como que ellos pulsan a la opción de solicitar
dinero en lugar de la de enviar dinero, que sería lo
suyo. Si lees por encima y dices que sí, serás tú la que estés pagando.
La
de los administradores de Wallapop
La popularidad de Wallapop ha propiciado la
picaresca en un formato que ya hemos visto con las compañías de la luz, el agua
o el gas: la de usurpar la identidad del servicio técnico.
Súbitamente nos llega un mensaje a nuestro perfil en el que bajo cualquier
pretexto se nos pide el correo electrónico y la contraseña, es decir, todo lo
necesario para entrar en nuestra cuenta.
@guardiacivil @policia .
Nuevo fraude por Wallapop con suplantación de los administradores y robo de
cuentas. pic.twitter.com/Xvjb8s4oUQ
— Marichu (@Bolwoman) October 21, 2019
Como no es fácil que proporcionemos información tan
crítica, se excusan en que están investigando fraudes, si bien también pueden
llegar a decirnos que hemos sido denunciados por actividades fraudulentas por
las cuales podríamos ser penalizados o incluso baneados del servicio.
@wallapop es normal que me contacten a traves de un
usuario (llamado wallapop) diciendo que son administradores y que escriba un
mail o whatsapp para no ser baneado?
— pablo miranda (@pablito_2345) June 24, 2019
Si caemos en la trampa, los estafadores procederán
a cambiar la contraseña, algo para lo que se requiere un código que nos envía
Wallapop. Sin problema: los supuestos estafadores nos pedirán ese código para
completar su gestión. Ya tienen nuestra cuenta.
En este caso lo mejor es recurrir al soporte de
Wallapop para informar de lo sucedido y bloquear al usuario.

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